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sábado, 24 de noviembre de 2018

Muestras de sangre: riesgos


La extracción de sangre va acompañada de una serie de riesgos y complicaciones potenciales como las posteriormente señaladas:
  • Infección: debida a una mala limpieza y desinfección de la zona, contaminación de los materiales usados…
  •  Sangrado excesivo por el punto de punción
  • Formación de hematomas, esta es la complicación más frecuente. Cuando se retira la aguja intravenosa de la vena y a su vez de la piel, es recomendable realizar una presión constante de 5-10 minutos. Esta presión debe ser superior a los 10 minutos en caso de que nos encontremos ante pacientes anticoagulados. Esto se hace para evitar que la sangre fluya por el tejido subcutáneo y los tejidos circuantes y se produzca un hematoma. En muchas ocasiones se pega esparadrapo para poder sujetar la gasa que “evita” el sangrado pero esto no inhibe la necesidad de presionar el punto de extracción durante el tiempo antes indicado
  • Dolor: El dolor después de la punción es de baja intensidad y soportable, aunque tranquilizar al paciente antes de la extracción ayuda a su relajación, haciendo el procedimiento menos doloroso. La zona de punción debe estar seca, si se ha utilizado alcohol para la antisepsia, lo que disminuye la sensación dolorosa. Si hay presencia de dolor intenso, parestesias, irradiación del dolor por el brazo, presentadas durante o después de la venopunción, indican que se ha visto afectado un nervio y requieren de una serie de medidas específicas.
  • Colapso venoso
  • Reacciones vasovagales.
  •  Ansiedad

Si la extracción se realiza en catéteres centrales los problemas potenciales que no encontramos son los siguientes:
  • Trombosis.
  • Obstrucción debido a un coágulo que ocluye la punta del catéter. Cuando esto ocurra se debe intentar irrigar la zona con SFF y aspirar sin forzar.
  • Rotura del catéter.
  • Embolismo aéreo debido a la entrada de aire en el catéter
  • Rotación o desplazamiento del catéter.

Muestras de sangre: cuidados

La extracción de muestras de sangre no conlleva demasiados cuidados posteriores de la zona de punción. Básicamente, los cuidados se basan en la prevención de problemas asociados. Los principales problemas que puede acarrear este procedimiento son: hematomas y flebitis. 

Para el cuidado de los hematomas bastaría con controlar la coloración de este y si el hematoma persiste aplican pomadas específicas como, por ejemplo, Tombocid.

Por otro lado, para las flebitis el principal cuidado se basaría en aplicar con una gasa impregnada en Tombocid con alcohol etílico de 90º y dejar reposar un rato, ayudandonos a sujetarla junto a una venda. Se deja 30 minutos para que el alcohol se evapore por completo, posteriormente retiramos y esparcimos correctamente la crema. 

A continuación adjuntamos dos fotos para observar la diferencia entre un hematoma y una flebitis. 

Hematoma tras extracción de sangre

Flebitis asociada

Muestras de sangre: procedimiento.


1.         Comprobar las condiciones necesarias antes de la toma de la muestra sanguínea, según normas del laboratorio (Por ejemplo: ayunas, picos máximos y mínimos de un fármaco, etc.). 

2.         Verificar la orden médica y comprobar que coincida con los impresos de petición de analítica. 

3.         Realizar lavado de manos (P.M.P.). 

4.         Preparar todo el material (llevar siempre más tubos de los necesarios) y trasladarlo al lado del paciente. 

5.         Identificar al paciente. 

6.         Informar al paciente. 

7.         Preservar la intimidad del paciente. 

8.         Colocar al paciente en posición adecuada con el brazo en hiperextensión (el paciente nunca debe estar de pie).
9.         Colocar el compresor de 7 a 10 cm. por encima de la zona de punción elegida.
10.   Localizar la vena más adecuada por calibre y movilidad, preferentemente en 
la fosa antecubital. 

11.   Colocarse los guantes.

12.   Aplicar antiséptico sobre la zona a puncionar y dejar que se seque.

Método tubo de vacío
Método con jeringa

a)  Colocar la aguja en el soporte o adaptador. 

b)  Encajar el tubo de sangre en el soporte sin perforar el tubo. 

c)  Aplicar una ligera tensión con el 
pulgar en la piel distal. 

d)  Introducir la aguja en la vena con 
un ángulo de 20-30 grados. 

e)  Estabilizar el adaptador y la aguja con una mano, colocar el pulgar de la otra mano en la parte inferior del tubo y los dedos índice y medio en las aletas del adaptador. Presionando con el pulgar y el dedo índice el uno contra el otro, se forzara al tapón de la goma a deslizarse dentro de la aguja. La 
sangre fluirá dentro del tubo. 

f)  Mantener estabilizado el adaptador tras haber rellenado el tubo y retirar éste. Insertar los tubos que 
sean necesarios. 

g)  Sacar el último tubo del adaptador. 


a) Colocar la aguja en la jeringa.
b) Aplicar una ligera tensión con el pulgar en la piel distal.
c) Introducir la aguja en la vena con un ángulo de 20-30 grados.
d) Utilizar la mano no dominante para estabilizar la jeringa y la aguja. Tirar del émbolo con la mano dominante y extraer la sangre necesaria, aspirando suavemente para evitar hemólisis y colapso de las venas.

13.   Retirar el compresor tirando de uno de los extremos.
14.   Llenar cada tubo con cuidado hasta que haya suficiente cantidad de sangre (llenar primero los tubos con las muestras coaguladas y terminar con los tubos con anticoagulantes. Los tubos con anticoagulante deben llenarse hasta consumir todo el vacío para mantener la proporción correcta de anticoagulante y sangre. Una vez llenos, invertir varias veces los tubos para que sangre y anticoagulantes se mezclen.) 

15.   Retirar la aguja y ejercer presión sobre la zona de punción con la gasa hasta que deje de sangrar. 

16.   Desechar las agujas y material contaminado en el contenedor de objetos punzantes. 

17.   Colocar al paciente en posición cómoda y adecuada, permitiendo el fácil acceso al timbre y objetos personales. 

18.   Rotular o identificar con las etiquetas los distintos tubos correctamente, estando al lado del paciente. 

19.   Recoger el material. 

20.   Retirarse los guantes. 

21.   Realizar lavado de manos. 

22.   Adjuntar los impresos de petición y cursar al laboratorio adecuado. 

23.   Anotar en registros de Enfermería. 

OBSERVACIONES
-  Si el paciente estuviera con fluidoterapia en la mano, muñeca o antebrazo, tuviera un hematoma en la zona elegida o haya sido sometido a una mastectomía, se elegirá el brazo opuesto. 

-  No pinchar nunca las fístulas arteriovenosas de pacientes sometidos a hemodiálisis. 

-  Valorar si el paciente puede presentar algún riesgo con la punción venosa: tratamiento anticoagulante, recuento plaquetario bajo, alteraciones de la hemostasia, etc. 

-  Las muestras programadas se recogerán puntualmente. Esto es importante para el control de fármacos, concentraciones de glucosa, etc. En caso contrario puede dar lugar a una valoración errónea de la evolución, de la coagulación, de la eficacia del medicamento, etc. 

-  El método del tubo de vacío no es aconsejable si el paciente tiene las venas frágiles, éstas pueden colapsarse por la presión del vacío (pacientes pediátricos, ancianos, etc.). 

-  Nunca se hará presión encima de la zona de punción antes de retirar la aguja, esto sería doloroso y causaría un traumatismo en la vena innecesario. 

-  En algunos pacientes será necesario la colaboración de otro miembro del equipo (pacientes pediátricos, agitados, etc.) 



Muestras de sangre: material

Los material necesarios para la realización de una muestra de sangre son:
  • Guantes.
                                                    Imagen relacionada
  • Palomilla.
                                                     Imagen relacionada
  • Campana o adaptador para extracción por vacío tipo Vacutainer.
                                                     Resultado de imagen de adaptador para extraccion de sangre por vacio
  • Tubos de vacío para analítica: los tubos están predeterminados para llenarse con un determinado volumen de sangre por vacío. El tapón está codificado por color, de acuerdo a su uso o aditivos. 
                                   Resultado de imagen de tubos de vacio para analitica               Resultado de imagen de tubos de vacio para analitica
  • Frascos de hemocultivo en caso de extracción de Hemocultivos.
                                                       Resultado de imagen de frascos hemocultivo
  • Algodón o gasas estériles.
                                                    Resultado de imagen de gasas esteriles
  • Alcohol de 70º.
                                                    Resultado de imagen de alcohol de 70
  • Compresor 
                                                    Imagen relacionada
  • Apósito 
                                                    Resultado de imagen de aposito
  • Etiquetas identificativas del paciente.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Transfusión: riesgos.

Durante una transfusión puede ocurrir una reacción, desde un día después de la transfusión hasta incluso varios meses después de la transfusión. Tu enfermera te vigilará de cerca para localizar cualquier reacción. Si ocurre una reacción, se parará la transfusión.
Si tienes cualquiera de los siguientes síntomas durante la transfusión díselo inmediatamente a tu enfermera:
  • Hemorragia, dolores, o moratones en la zona de la vía intravenosa
  • Dolor severo de la espalda
  • Fiebre, escalofríos
  • Náusea, vómitos
  • Sarpullido, urticaria, picazón
  • Dolor de cabeza, mareos
  • Piel fría y húmeda
  • Dolor de pecho
  • Latido del corazón rápido
  • Dificultad para respirar, resuello
  • Orina oscura o rojiza
  • Piel u ojos amarillentos
Algunos de los riesgos, de rarísima frecuencia, son la transmisión de enfermedades infecciosas, por diferentes causas, como son: mala conservación de los productos; transmisión de un donante en que no se haya manifestado clínicamente la infección (y tampoco se haya detectado con el estudio previo por haber contraído muy recientemente su enfermedad); reacciones por incompatibilidad de grupo; reacciones alérgicas; fiebre postransfusional (por la transmisión de pirógenos, que son sustancias que favorecen la aparición de fiebre, o de células que producen estas sustancias); efectos complejos de tipo inmunológico, o efectos derivados de la politransfusión.

Transfusión: procedimiento

Las transfusiones pueden realizarse en cualquier lugar que sea necesario, la mayoría se realizan en un hospital, con frecuencia junto a la cama del paciente, en la sala de operaciones, en la sala de emergencia o en la unidad de quimioterapia. También se pueden realizar en una clínica de atención ambulatoria o, si es necesario,en la vivienda del paciente.

Antes de extraer una muestra de sangre hay que comprobar la identidad del paciente y conocer su historia clínica.Si durante una urgencia, debe extraerse una muestra de un paciente no identificado, hay que asegúrese de que la haya sido un número de identificación temporal. Más tarde se enviará la muestra a laboratorio para determinar el grupo, Rh y pruebas cruzadas

Después la enfermera tiene que colocar una vía intravenosa. Una vez que la aguja entra en la vena, esta se saca y dentro queda un tubo de plástico, conectándose al tubo intravenoso que se conecta a la bolsa que contiene la sangre. Normalmente la vía se coloca en la mano o en el brazo, pero si no es posible pueden colocarse en muchos otros lugares como pueden ser las venas del pie.

Antes de la transfusión debe verificarse la sangre. Para esto, hay que confirmar el precinto de compatibilidad adherido a la bolsa de sangre y la información impresa para verificar que se corresponde. En caso de que estos datos no coincidan la transfusión no puede comenzar. También, antes de empezar la transfusión debe valorarse el comportamiento del paciente y establecer las constantes vitales antes de iniciarla y posteriormente cada media hora.

Una vez iniciada la transfusión, esta debe realizarse lentamente, a un máximo de 2 ml/minuto durante los primeros quince minutos, permaneciendo siempre junto al paciente por si se da alguno de los síntomas adversos y así poder interrumpir el proceso inmediatamente. Si no existe ningún problema en estos quince primeros minutos pueden aumentarse la velocidad.

Este proceso completo dura entre 1 y 4 horas, dependiendo de la cantidad de sangre que se administre. Por último, se debe registrar, anotando y describiendo las características de la transfusión.


PARA SABER MÁS: 
- Departamento de Enfermería de la Universidad de Extremadura, Cáceres- Actuación de enfermería ante una transfusión de sangre y derivados.













Transfusión: material


El equipo de transfusión contiene una cámara de goteo con un filtro de 170-300 µm y una pinza para regular el flujo. Es conveniente no llenar la cámara de goteo más de la mitad para un correcto funcionamiento y purgar posteriormente el resto del equipo.

Para administrar cualquier hemoderivado hay que usar estos filtros específicos, en el caso de los hematíes servirá para la transfusión de 2 unidades como máximo. No es conveniente usar el mismo filtro pasadas 5 horas por el riesgo de contaminación bacteriana.

Catéteres: Un catéter de 18 mm como norma general mantiene un flujo adecuado.