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domingo, 16 de diciembre de 2018

NOTICIA DE LA SEMANA: Con oxígeno en la mochila.

Un grupo de pacientes franceses con patología respiratoria hacen el camino de Santiago gracias a sus nuevos dispositivos de oxigenoterapia y la colaboración de un equipo sanitario con dos enfermeros.


NOTICIA DE LA SEMANA: estudio de nuevas técnicas de drenaje biliar

El Complejo Hospitalario de Navarro ha sido recientemente premiado tras realizar un estudio basado en búsqueda de nuevas técnicas de drenaje biliar.  El estudio se basa en guíar el drenaje a través de un ecoendoscopio, una de las últimas técnicas radiológicas para la visión de numerosos órganos.


Más información en: https://www.20minutos.es/noticia/3514723/0/premiado-chn-por-estudio-sobre-novedosas-tecnicas-drenaje-biliar-guiadas-por-ecoendoscopias/

NOTICIA DE LA SEMANA: El área de enfermería ya puede recetar medicamentos y vacunas

El BOE publicó el pasado mes de octubre el real decreto de preescripción enfermera que permite a los profesionales en este ámbito indicar y autorizar la dispensación de determinados medicamentos como las vacunas. Estos fármacos serán prescrtios en función de unos protocolos y guias.
Todo esto signisfica que los enfermeros de forma independiente podrán administrar vacunas sin necesidad de autorización medica previa. Para poder prescribir esto medicamentos será necesaria una experiencia profesional mínima de un año o, en su defecto, la superación de cursos de adaptación.
Por su parte los médicos se muestran reacios a este aumento de las competencias enfermeras y diversas organizaciones de médicos están estudiando presentar un recurso ya que este cambio de normativa no fue consultado previamente con ellos.
Nos pareció muy interesante tratar esta noticia en nuestro blog ya que a lo largo de estos días nosotros nos centramos en técnicas pero dentro de muy poco tiempo será necesario ampliar estos protocolos con nuevos sobre fármacos ya que es muy importante conocer bien como se deben administrar, sus efectos secundarios, etc. para asegurar una buena práctica de esta nueva competencia que avarcamos las enfemeras.
enfermera y aguja

NOTICIA DE LA SEMANA:¿Cómo es el verano cuando tienes que vivir conectado a una máquina de nutrición parenteral?

Las complicaciones en pacientes con fallo intestinal aumentan en verano, teniendo como peligros la constante sensación de sed, la deshidratación, el  agotamiento físico, el riesgo de sufrir una infección generalizada...

Pero, ¿cómo es el día a día de los pacientes que viven conectados a una máquina o que esperan un trasplante de varios órganos? La Asociación NUPA, que da cobertura y asistencia a todos estos pacientes, solicita más implicación social y apoyo para todas las personas que se pasan muchas de las horas del día conectados a una máquina para poder vivir. Y empatía y concienciación para aquellos que ven pasar los días en lista de espera de un trasplante multivisceral.

El objetivo principal es normalizar sus vidas y que se sientan libres pese a su enfermedad, ya que muchos de los pacientes dependientes de una máquina la mayor parte del día tienen riesgo de sufrir depresión. Para muchos de ellos es imprescindible viajar y la nutrición parenteral es una pequeña herramienta que puede cambiar sus vidas de manera radical y reducir un poco la libertad, un factor clave para ellos. 

PARA SABER MÁS: http://diarioenfermero.es/como-es-el-verano-cuando-tienes-que-vivir-conectado-a-una-maquina-de-nutricion-parenteral/
                                

sábado, 15 de diciembre de 2018

Drenajes: riesgos

Hay que dejar claro que los drenajes no sustituyen una técnica quirúrgica adecuada. El drenaje no compensa las transgresiones de los principios quirúrgicos (limpieza, hemostasia). Sin duda que el drenaje constituye una comunicación entre una "cavidad limpia" y el medio externo. De este modo: 

  • Es posible que se desarrolle una infección retrógrada. 
  • Es un hecho que de acuerdo al tiempo que permanezca el drenaje, se desarrollará contaminación e infección en el sitio de su inserción en la piel. 
  • El drenaje podría comprimir estructuras vecinas comprometiendo su vitalidad. 
  • Existe un bajo riesgo de reacción alérgica.
  • Podría haber sangrado.
  • Otro riesgo aunque infrecuente, es la dificultad de su retiro ya que puede haber quedado fijo a la sutura del cierre de la aponeurosis. En este caso, una maniobra descuidada puede acompañarse de la ruptura del drenaje y quedar parte de él en la cavidad. En algunas oportunidades al momento del retiro, se ha visto la exteriorización de estructuras fijas al drenaje (epiplón, asas intestinales). En forma alejada se ha visto algunos casos que desarrollan una hernia incisional en el sitio del drenaje.


Drenajes: cuidados.


Valorar el Drenaje : permeabilidad, color y olor, cantidad y características del drenaje, estado del sitio y bordes de inserción, puntos de fijación del drenaje, tipo de
exudado, etc. 

●  Drenajes Abiertos :
    • ○  Limpiar la zona alrededor del punto de inserción desde dentro hacia afuera, empleando gasas estériles empapadas en suero fisiológico. Dejar secar y aplicar antiséptico. 
    • ○  En drenajes por capilaridad (penrose, gasa...) : retirar y limpiar el exceso de exudado, empleando gasas o por irrigación con suero fisiológico. Posteriormente, cubrir la herida con el número de gasas o compresas necesarias para absorber el exudado y fijarlas a la piel. En el caso de encontrarse con un exudado abundante, utilizar bolsas colectoras. 
    • ○  Tomar muestras para cultivo de secreción en caso de evidencia de infección.
    • ○  En drenajes por gravedad (Kehr) : recubrir el punto de inserción, empleando gasas o compresas y fijarlas a la piel. Luego, conectar el drenaje a una bolsa colectora.
●  Drenajes cerrados por aspiración :
    • ○  Cambiar la bolsa colectora cuando se encuentra llena 2⁄3 de la bolsa, con el
      propósito de mantener una succión efectiva. 
    • ○  Cambio del Sistema de Vacío:
      • Cerrar la pinza del drenaje.
      • Desconectar el sistema de vacío y sustituirlo por uno nuevo. Mantener
        el sistema de vacío y abrir la pinza.
      • Cuantificar el contenido.
● Colocar en el sitio de inserción una gasa estéril doblada por debajo del tubo de drenaje y otra por encima. Fijar las gasas.

●  Cuidados del Drenaje :
    • ○  Enumerar el número de drenajes, en el caso de que el paciente sea portador de
      varios. 
    • ○  Realizar curas de acuerdo a la situación del paciente y cambiar los apósitos
      siempre que estén húmedos o manchados (gran atención a las secreciones
      irritantes). 
    • ○  Prevenir infecciones nosocomiales utilizando la mayor asepsia posible. 
    • ○  Controlar el estado de la piel adyacente con los cuidados oportunos, si fueran
      necesarios.
    • ○  Registrar alteraciones en la piel o en la zona de inserción, que pudieran dar
      lugar a una infección. 
    • ○  Prevenir la aparición de decúbitos causados por los drenajes, indicando al
      paciente que cambie habitualmente de postura. 
    • ○  Anotar las curas realizadas, la cantidad y el aspecto del contenido drenado en
      el libro de incidencias. 
    • ○  Controlar los cambios en las constantes del paciente. 

Drenajes: tipos

Drenaje Penrose
Es un drenaje pasivo, formado por un tubo de caucho, delgado y aplanado que drena por capilaridad. Este drenaje se coloca a través de una abertura cutánea y se fija en su otro extremo a la piel del paciente mediante sutura. La retirada del exudado se hará progresivamente para evitar adherencia a la piel y retirando el punto de sutura. Las secreciones pasan a un apósito colocado sobre la zona; también puede colocarse una bolsa de colostomía para recoger las secreciones.



Drenaje de Gasa. 
Consiste en una tira de gasa enrollada, que puede contener líquido antiséptico, colocado en una herida y que actúa por capilaridad. Suele utilizarse como complemento de un tubo de drenaje, para aumentar su efectividad.



Drenaje de Jackson Pratt.
Es un drenaje activo aspirativo (por succión). Es un catéter de silicona flexible aplanado en su comienzo y circular en su final con un reservorio con válvula unidireccional que impide el reflujo. 

Drenaje de Redón. 
Sistema de drenaje activo por aspiración o caída libre, formado por un tubo flexible (bien de silicona o polivinilo), donde uno de sus extremos presenta numerosas perforaciones, siendo este el extremo que se coloca en la zona a drenar. El otro extremo se acopla a otro tubo o a una alargadera de forma hermética, el cual va conectado a un recipiente de recolección. Previamente se le practica el vacío al recipiente, con el objetivo de que esto permita la succión y extracción del fluido acumulado en el paciente, pudiendo ser a su vez cuantificado de forma constante gracias al colector.

Drenaje de Kehr.
Drenaje pasivo por gravedad, formado por un tubo blando en forma de T (de ahí a que también reciba el nombre de Tubo en T), empleado en cirugías de vías biliares. Los extremos cortos de dicho tubo se insertan en el colédoco y en el conducto hepático, mientras que el extremo de mayor longitud se coloca a través de la pared abdominal, para poder evacuar parte de la bilis producida por el paciente al exterior. Al ser un drenaje por gravedad, este se conecta a un sistema de recolección cerrado y estéril, el cual está colocado por debajo del nivel del enfermo.

Tras las tres semanas de la intervención, se comprueba que el paciente no padece ningún tipo de dolor cólico ni molestia, y se realiza una colangiografía con contraste, para comprobar tanto la funcionalidad de las vías biliares como su permeabilidad. A la hora de retirar el drenaje, se pinza la sonda, se sueltan los puntos de fijación y se tracciona hasta la extracción total del tubo.



Drenaje de Abramson. 
Es un drenaje mixto formado por un tubo que posee tres luces: una luz para la entrada de aire; otra central conectada a un sistema de aspiración, para la extracción del fluido o secreción; y una tercera para la irrigación de la zona mediante el empleo de soluciones. 

Drenajes:material

Un drenaje quirúrgico es un método médico para retirar sangre, pus u otros fluidos de un sitio operativo. Puede colocarse en un absceso, por ejemplo, para acelerar la recuperación de una infección localizada, o en un quiste o seroma, para eliminar los fluidos y células. 

El material necesario es: 

  • Antiséptico (povidona yodada o polihexamida al 0,1%) 
  • Apósitos quirúrgicos estériles 
  • Bolsa para residuos 
  • Bolsa de drenaje 
  • Carro de curas 
  • Esparadrapo 
  • Gasas estériles 
  • Paños estériles 
  • Set de curas 
  • Sistema de drenaje estéril 
  • Soporte de drenaje 
  • Suero salino fisiológico


viernes, 14 de diciembre de 2018

Fluidoterapia: riesgos

Las principales complicaciones son:

  • Derivadas de la técnica: infiltración, flebitis, hipersensibilidad, celulitis, dolor, embolismo gaseosos, punción arterial accidental, hematomas, neumotórax y hemotórax.
  • Derivadas del volumen perfundido: insuficiencia cardíaca, edema agudo de pulmón y edema cerebral.
Las complicaciones aumentan con la estancia hospitalaria y pueden producir la muerte del paciente. La correcta selección de los fluidos, la monitorización del paciente, el volumen y la velocidad de infusión, el cambio adecuado de catéteres y la aplicación de técnica aséptica disminuyen los riesgos derivados de la administración de fluidos. 

Fluidoterapia: cuidados de enfermería y advertencias

El personal de enfermería deberá: 
  • Cambiar los apósitos cada 72 horas. Cambiar los apósitos cuando estén sucios, húmedos o despegados. Registrar cambios de apósitos con una A.
  • Revisar punto de inserción prestando atención a la presencia de signos inflamatorios, dolor, flebitis etc. Registrar con una R.
  • Cambiar los sistemas de infusión y llaves cada 72 horas y/o siempre que estén sucios. Se registrará el cambio de sistemas con una S.
Además, debe tenerse en cuenta: 
    Imagen relacionada
  • Las venas más utilizadas para el tratamiento con fluidoterapia son las dorsales, metacarpianas, radial, cubital, basílica, cefálica, yugular externa y epicraneales en neonatos.
  • No emplear la extremidad afectada en un paciente al que se le ha practicado unaextirpación ganglionar.
  • Evitar la extremidad afectada por un ACV.
  • No utilizar las venas de un miembro con fistulas arteriovenosas, quemaduras, lesiones cutáneas, zonas de esclerosis o doloridas.
  • Evitar canalizar en el miembro dominante, prominencias óseas y zonas de flexión.
  • No canalizar venas varicosas o trombosadas.
  • Tener en cuenta si el paciente es diestro o zurdo.
  • Ante la presencia de vello intentar no rasurar sino cortar el vello.

Fluidoterapia: material.



  • -  Agujas.
  • -  Alargadera con llave de tres pasos.
  • -  Contenedor para material punzante.
  • -  Equipo de infusión con o sin aire.
  • -  Equipos de bomba de infusión.
  • -  Esparadrapo.
  • -  Filtro antibacteriano de 22 micras.
  • -  Fluidoterapia prescrita.
  • -  Gasas estériles.
  • -  Guantes estériles.
  • -  Guantes no estériles.
  • -  Jeringas.
  • -  Microgoteros.
  • -  Obturador.
  • -  Registros.
  • -  Reguladores de flujo.
  • -  Solución antiséptica. 

Fluidoterapia: procedimiento

Para la correcta elaboración de la técnica::
  • Preservar la intimidad del paciente.
  • Informar al paciente del procedimiento y solicitar su colaboración.
  • Realizar lavado de manos.
  • Poner el compresor.
  • Palpar y localizar zona de punción.
  • Poner guantes no necesariamente estériles.
  • Limpiar zona de punción con antiséptico y gasa estéril, realizando círculos hacia el exterior desde el punto en el que se va a realizar la punción. Una vez desinfectada la piel, no palpar el punto de inserción.
  • Insertar catéter.
  • Tras retirada de la aguja, presionar por encima del punto de inserción y retirar el compresor.
  • Conectar el extremo distal del equipo de gotero al catéter de forma aséptica.
  • Abrir el sistema y valorar la permeabilidad del catéter, ajustando el ritmo de goteo según la frecuencia de administración.
  • Poner el esparadrapo y apósito para fijar el catéter sin cubrir el punto de inserción. Indicar la fecha en la que se realiza el procedimiento con bolígrafo y pegar la tira sobre el apósito.
  • Dejar al paciente en posición cómoda.
  • Recoger el material, y desecharlo al contenedor según criterios de segregación de residuos.
  • Retirarse los guantes.
  • Realizar lavado de manos.
  • Registrar en la documentación de enfermería: el procedimiento, fecha y hora inicio, volumen administrado, incidencias y la respuesta del paciente.
Previamente a la inserción del catéter se deberá:
  • Preparar la solución IV a administrar de forma aséptica.
  • Etiquetar la mezcla con el nombre paciente, medicación, hora de comienzo y fin.
  • Abrir equipo de infusión en condiciones de esterilidad.
  • Quitar la cubierta protectora del equipo de infusión e insertar el extremo proximal donde se encuentra el punzón dentro del frasco de infusión con el sistema cerrado.
  • Comprimir la cámara de goteo para que se llene de solución entre 1/3 y la mitad de su capacidad.
  • Abrir el sistema a través de la llave reguladora lentamente para purgar todo el aire del sistema.
  • Conectar al extremo distal del sistema el regulador de flujo y alargadera con llave de 3 pasos.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Traqueostomía: riesgos

Las traqueotomías suelen ser seguras, pero conllevan algunos riesgos. Lo más probable es que algunas complicaciones se presenten durante la cirugía o poco después. El riesgo de dichas complicaciones aumenta en gran medida cuando la traqueotomía se realiza como un procedimiento de emergencia. Algunas de las complicaciones inmediatas son:
  • Sangrado
  • Daño en la tráquea
  • Aire atrapado en el tejido debajo de la piel del cuello (enfisema subcutáneo), que puede causar problemas de respiración y daño en la tráquea o el esófago
  • Acumulación de aire entre la pared del tórax y los pulmones (neumotórax), que produce dolor, problemas de respiración o colapso pulmonar
  • Se puede acumular sangre (hematoma) en el cuello y comprimir la tráquea, lo cual produce problemas de respiración
  • Mala colocación o desplazamiento del tubo de traqueotomía
Cuanto más tiempo quede colocada una traqueotomía, más probable será que se presenten complicaciones a largo plazo. Estas complicaciones son:

  • Desplazamiento del tubo de traqueotomía de la tráquea
  • Estrechamiento de la tráquea
  • Formación de tejido anormal en la tráquea
  • Obstrucción del tubo de traqueotomía
  • Desarrollo de un pasaje anormal entre la tráquea y el esófago (fístula), que puede aumentar el riesgo de que ingresen líquidos o alimentos en los pulmones
  • Desarrollo de un pasaje entre la tráquea y la arteria innominada (fístula traqueoinnominada), que puede generar un sangrado potencialmente mortal
  • Infección
  • Colonización bacteriana, que puede causar enfermedades, como neumonía
Si aún se necesita la traqueotomía después de recibir el alta del hospital, el paciente debe asistir a consultas regulares para controlar las posibles complicaciones. También debe recibir instrucciones para saber cuándo llamar al médico en el caso de que presente problemas, como:
  • Sangrado en la zona de la traqueotomía o en la tráquea
  • Dificultad para respirar a través del tubo
  • Dolor o cambio en el nivel de comodidad
  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Cambio en la posición del tubo de traqueotomía

Traqueostomía: cuidados

El paciente traqueostomizado tiene riesgo de sufrir una posible infección debido a su comunicación directa entre el medio ambiente y el árbol bronquial. Por lo que se debe lograr la permeabilización de su vía aérea mediante la aspiración de secreciones. Se administra oxígeno y se mantiene un ambiente húmedo que favorezca la fluidificación de estas para poder evitar su acumulación.

Además se realizará fisioterapia respiratoria para ayudar al paciente a movilizar las secreciones para facilitar su eliminación, como por ejemplo, el drenaje postural, tos asistida, espirometría, etc. y, por otro lado, se realizarán terapias de fortalecimiento de la musculatura deglutoria para evitar posibles trastornos comunes en este tipo de paciente. Se proporcionará ventilación asistida mediante el BiPAP (generador de flujo con presión binivelada) para reducir su esfuerzo ventilatorio y mejorar su descanso en caso de que presente dificultad para respirar durante la noche.

Debemos evitar que el tubo de de traqueostomía salga al exterior y desinfectar el estoma cada 8-12h, o como mínimo a diario con solución antiséptica. Una vez cicatrizado el tejido de ostomía, la cánula se cambiará cada 2-4 días utilizando una técnica antiséptica estricta. 

La zona se debe mantener sin traumatismos, infecciones y secreciones. Antes de las primeras 36 horas después de la intervención, no se puede retirar la cánula porque el estoma podría colapsarse, lo que supondría una complicación en la reintubación y hemorragias debido a sensibilidad de la zona.

Traqueostomía: material

El material utiliado para la realización de una traqueostomía es: 

  • Hoja de bisturí.
  • Pinzas de mosquito.
  • Pinza de laborde.
  • Separadores.
  • Cánula de traqueostomía: son tubos curvos, que constan de un tubo externo, uno interno y obturador. El obturador se utiliza para introducir la cánula externa, se retira una vez que ésta es colocada. El tubo o cánula externa tiene cintas para sujeción. El tubo o cánula interna se encuentra dentro de la cánula externa que se puede retirar para realizar su limpieza durante breves periodos (algunas cánulas no tienen este tubo y se les llama cánula simple). Las cánulas de traqueostomía con globo se utilizan especialmente cuando el paciente se encuentra conectado a un respirador, al inflar el globo que permite mantener el tubo en el sitio y evita la aspiración de secreciones orofaríngeas y el escape de aire entre el tubo y la tráquea.
  • Pinzas hemostáticas.
  • Tijeras.
  • Agujas curvas para suturas.
  • Seda fina.
  • Jeringuilla de control y agujas de 1 cm.
  • Guantes estériles.
  • Gorro y mascarilla.
  • Gafas de protección. 
  • Desinfectante local.
  • Anestésico local.
  • Paños estériles.
  • Gasas, apósitos.
  • Equipo de aspiración de secreciones. 

Traqueostomia: procedimiento.


Localización de estructuras laríngeas y traqueales mediante palpación, fijando la laringe con los dedos 1º y 3º de la mano izquierda y palpando con el índice de la otra mano el cartílago tiroides con su escotadura, el espacio cricotiroideo, el cricoides y los primeros anillos traqueales.
Incisión horizontal, aproximadamente 1 cm por debajo del cartílago cricoides y tomando como referencias laterales los dos bordes anteriores de los músculos esternocleidomastoideos.
El abordaje mediante incisión vertical es más sencillo, permitiendo una exposición más rápida de las estructuras y permite llegar a tráquea por espacios avasculares, pero no se puede combinar con otras cervicotomías.
Una vez realizada la incisión horizontal, incisión del tejido celular subcutáneo y platisma, con disección superior e inferior hasta exponer los músculos esternohioideos
Identificación de línea alba y venas yugulares anteriores. Sección vertical del rafe medio (zona avascular) y disección de musculatura prelaríngea sin desplazar la tráquea de línea media.
Hemostasia con electrocoagulación de pequeños vasos y/o ligadura de venas yugulares anteriores, con exposición del arco del cartílago cricoides, istmo de glándula tiroidea y plano anterior traqueal correspondiente a sus 3-4 primeros anillos. El istmo tiroideo puede seccionarse verticalmente con tijera roma, mediante la colocación de dos pinzas de Crile paralelas y en situación paramediana, y ligar con puntos transfixiantes cada lado de forma independiente, lo que va a permitir una mejor exposición traqueal. En su lugar puede ser disecado y rechazado superior e inferiormente, sobre todo en aquellos casos en que sea muy pequeño o la urgencia lo demande.
Se prepara un aspirador ya que la apertura de la tráquea conlleva habitualmente expulsión de secreciones y aspiración de sangre, y se comprueba que el balón de la cánula que va a utilizarse, generalmente tipo Portex/Shiley del nº 6 al 8 según el calibre de la luz traqueal, funciona correctamente.
La incisión traqueal deberá realizarse entre el 2º, 3º y 4º anillos traqueales, existiendo diversas modalidades. Se debe elegir aquella que sacrifique el mínimo cartílago posible y que facilite los cambios de cánula, evitando los decúbitos tanto superiores como inferiores.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Oxigenoterapia: cuidados de enfermería

Los cuidados de enfermería en oxigenoterapia son:
  • Explicar al paciente, el procedimiento.
  • Colocar al paciente en la postura más confortable, elevando la cabecera de la cama/cuna. 
  • Comprobar la permeabilidad de la vía aérea. 
  • Ajustar la concentración de O2 prescrito. 
  • Comprobar el correcto funcionamiento. 
  • Informar que la duración del tratamiento dependerá de la evolución de su proceso. 
  • Informar que este tratamiento reseca las vías respiratorias. 
  • Insistir en la ingesta de abundantes líquidos, si no existen contraindicaciones. 
  • Vigilar nivel de conciencia, somnolencia, confusión mental. 
  • Vigilar al paciente durante las primeras horas (sobre todo cuando se administran concentraciones elevadas de oxígeno por riesgo de depresión cardio-respiratoria). 
  • Vigilar que la mascarilla o sonda estén siempre puestas y que no se produzcan acodamientos a los largo del tubo. 
  • Mantener el nivel adecuado de agua en el humidificador. 
  • Conectar un tubo alargador, para que el paciente tenga movilidad, siempre que sea posible. 
  • Vigilar los puntos de apoyo de la sonda o mascarilla, para evitar lesiones cutáneas. 
  • Insistir en la ingesta de líquidos, salvo contraindicaciones. 
  • Cambiar la cánula o mascarilla los lunes y jueves. Y siempre que sea necesario. 

Oxigenoterapia: procedimiento

  1. Comprobar la identidad del paciente, según el procedimiento de aplicación en el Servicio Gallego de Salud.
  2. Respetar la intimidad del enfermo y guardar la confidencialidad de sus datos.
  3. Informar al paciente y/o el cuidador principal del procedimiento que se vaya a realizar y solicitarle su colaboración, a ser posible, recalcando su utilidad, usando un lenguaje comprensible y resolviendo sus dudas y temores. En el caso de pacientes pediátricos, explicarles el procedimiento a los padres.
  4. Solicitar su consentimiento de forma verbal, siempre que sea posible.
  5. Identificar los profesionales sanitarios que van a intervenir en el procedimiento.
  6. Preparar el material que se vaya a utilizar.
  7. Lavar las manos con agua y jabón o solución hidroalcohólica.
  8. Colocar el paciente en la posición adecuada. Dado que la oxigenación se reduce en la posición supina, los pacientes hipoxémicos que se encuentren conscientes deberían mantenerse en la posición mas elevada posible, salvo que exista contraindicación.
  9. Comprobar la permeabilidad de la vía aérea. Si fuera necesario, aspirar las secreciones siguiendo el procedimiento correspondiente.
  10. Medir la frecuencia respiratoria.
  11. Valorar la coloración de la piel y de las mucosas.
  12. Conectar el caudalímetro a la fuente de oxígeno y, si es preciso, ajustar el frasco humidificador. Este se llenará hasta 2/3 de su capacidad con agua destilada estéril.
  13. Conectar un extremo de la alargadera al frasco humidificador y lo otro al dispositivo para administrar el oxígeno indicado.
  14. Abrir el caudalímetro hasta conseguir el flujo de oxígeno prescrito y elevar la bolita del caudalímetro hasta el punto apropiado en la escala escalonada.
  15. Comprobar la efectividad del sistema.
  16. Se procederá según el dispositivo que se utilice.
A continuación, os dejo un breve vídeo donde se puede ver la práctica de lo explicado anteriormente: 

Oxigenoterapia: riesgos.


Los riesgos de la administración aguda de oxígeno se refieren a los efectos secundarios precoces, como la hipercapnia o las atelectasias por absorción y al daño tisular, como la citotoxicidad pulmonar o la retinopatía de los prematuros.

No se han demostrado riesgos relacionados con la administración crónica de oxígeno en pacientes estables. La oxigenoterapia crónica no incrementa significativamente la PaC02 ni se reconocen lesiones tisulares atribuibles al tratamiento. El riesgo de explosión puede minimizarse con unas precauciones elementales.

El mal funcionamiento de las fuentes de oxígeno pueden condicionar la efectividad del tratamiento, especialmente en el caso del concentrador si no se somete a revisiones periódicas.

Los accesorios utilizados para recibir oxígeno pueden producir irritación local, especialmente si se administran flujos elevados. Pueden producirse fugas en los tubos acodados o con múltiples conexiones. El uso de humidificadores no está justificado en la mayoría de pacientes, siendo además otra fuente de fugas.

El catéter transtraqueal (CTT) es una forma invasiva de administrar oxígeno muy eficaz pero que plantea problemas en el momento de la insercisón (enfisema subcutáneo, hematoma, broncoespasmo), o a largo plazo (tapones de moco alrededor del CTT o las infecciones locales).